PALENQUE. Ruinas cercanas e increíbles.
Después de tomar 3 autobuses llegué finalmente a Chipas, el estado que tanta gente me recomendaba. En concreto al pueblo de Palenque, el cual tiene una ruinas bien conservadas en un entorno espectacular, la Selva. Sin olvidar una humedad del 100% probablemente, no recuerdo haber sudado con tan poco esfuerzo… Lo que no olvidaré es el atraco en toda regla que sufrí para ir con guía: 960 pesos (56€) !! cuando la entrada eran 51 pesos (3€). Acepté porqué era guía oficial y el precio estaba enmarcado en un póster bien grande delante la entrada, que sino pensaría que era un timo. El único favor que me hizo fue hacerme 2 tours por el mismo precio, uno por las ruinas, y otro por la Selva. Aún así los recomiendo!

Precioso (y húmedo) Palenque | © Marc Iglesias |


Templo de las Inscripciones | © Marc Iglesias |


Cama de piedra maya | © Marc Iglesias |


Agotador Palenque | © Marc Iglesias |


Capricho de la Naturaleza | © Marc Iglesias |


Camuflaje perfecto | © Marc Iglesias |


La liana más grande que vi. Brutal. | © Marc Iglesias |


 
YAXCHILÁN & BONAMPAK. Ruinas alejadas y decepcionantes.
No sé si os acordáis, en Papantla una mujer me recomendó encarecidamente que fuera a la Selva Lacandona, pero curiosamente que no se podía llegar por cuenta propia, sino con un tour que visitaba las zonas arqueológicas de Yaxchilán y Bonampak. Pufff, habiendo visto las ruinas de Palenque aquello decepcionó. Más aún por lo que costaba llegar a tales sitios, 2 horas en furgoneta y una lancha durante 45 minutos.

Amanecer. Yendo a Yaxchilan | © Marc Iglesias |


¿Te gusta navegar? | © Marc Iglesias |


Nunca había visto tantas raíces de árbol | © Marc Iglesias |


Cuando desembarcamos, quedamos impresionados por unos aullidos que emergían de la zona que parecían tigres rugiendo. Os juro que pensé que era un grabación para atraer al turista o yo que sé. Qué coño podía hacer ese ruido? Después de caminar un poco, vimos a unas cuantas personas mirar hacia arriba… Eran unos monos llamados Zarahuatos. Joder con los micos.
Mientras todos los guiris miraban hacia arriba, me fijé en algo que a nadie le parecía interesar, un pedazo árbol del copón.

El árbol más alto que había visto hasta entonces. Impresionante. | © Marc Iglesias |


De todas las ruinas destacaría la Gran Acrópolis:

Edificio 33 de la Gran Acrópolis de Yaxchilan | © Marc Iglesias |


Después de otros 45 minutos de aburrido regreso en lancha, nos llevan a Bonampak. Hay que reconocer que el calor y la humedad influían, pero ya estábamos cansaditos de ruinas y subir montón de escalones para ver recintos nada conservados llenos de moho.
Al menos se podía apreciar algunos relieves.

La gran Estela de Bonampak | © Marc Iglesias |


Detalle de la Estela | © Marc Iglesias |


Lo que me indignó son los murales que tanto usan como reclamo. Señores, retocar las fotos mostrar algo que no es se llama engaño. Es que te ponen fotos de pinturas súper bien cuidadas y coloridas, y cuando llegas, apenas vez un cagarro de lo mal conservadas que están. Es la triste realidad señores.
 
SELVA LACANDONA. La gran Selva.
Finalmente nos llevan a Lacanjá, un campamento bastante acogedor, rodeado de vegetación (y mosquitos), y cabañas rústicas a ladito de un río. Después de un chapuzón en el frío río, nos vamos a dormir con la esperanza que no se cuele en la cabaña ningún bichito de la selva.

Mi cabaña | © Marc Iglesias |


A la mañana siguiente, como todo el que llega, realicé una excursión de unas horas por la selva cercana. Como guía aparece un hombre con una túnica blanca que, lo siento, casi me parto la caja delante de todos. Me sabía mal, pero es que no me esperé verlo así.

Guía lacandón | © Marc Iglesias |


Nadie se atrevió a cruzar | © Marc Iglesias |


Original hoja | © Marc Iglesias |


Después de visitar una “pirámide” (que no sé cómo tienen el coraje de llamarla así, porqué era una casita) nos dirigimos a una cascada súper chula, en la que nos pudimos bañar bajo la fuerte caida del agua. Una experiencia muy gratificante. Es como sentirse parte de la Naturaleza, pudiendo desconectar del mundo durante unos momentos.
A destacar también unos árboles llamados Matapalos, que estrangulan y matan al árbol sobre el que se apoyan. Cuando ésto ocurre, el árbol muerto se pudre y “desintegra”, dejando unos huecos muy curiosos.

Impresionante vista desde el interior de un ‘Matapalo’ | © Marc Iglesias |


Haciendo el capullo | © Marc Iglesias |


A la tarde me despido del grupo con el que viajaba, buena gente con la que espero mantener amistad (Saludos a Pam, Roxanna, Carlos y Bernardo).
Y yo me quedé en el campamento con la atrevida idea de adentrarme unos días en la Selva con un guía. Para ello había que caminar durante una jornada entera. El guía, Benito, me recomendó que llevara botas de agua, porqué había que cruzar ríos y lodo por el camino. Pasa que yo temía (y desgraciadamente acerté) que no era el calzado adecuado para tantas horas seguidas caminando. Aun así, él era el entendido y me compré unas, además de unos calcetines largos y finos; segunda cagada.
Tal y como me dijo Benito, a las 6 de la mañana ya estaba listo para marchar. Lo que me sorprendió es que él iba con unos zapatos viejos. Coñe, que pasa que él no iba a tener problemas con el lodo o iba sobrevolar los ríos? Pues el campeón lo que hacía era descalzarse. Joer tío que eso yo podía hacerlo!

Impresionante estar en la medio de la Selva | © Marc Iglesias |


Muchos hongos me fui encontrando en los troncos caídos | © Marc Iglesias |


Benito, mi guía | © Marc Iglesias |


Intentando no hostiarme cruzando ríos | © Marc Iglesias |


Claro que me iban bien las botas pa no mojarme, el problema es que a las 2 horas de caminata a un buen ritmo me empezó a arder la planta de un pie. Si seguía así me acabaría saliendo una ampolla, y aún me quedaba, mínimo 7 horas de camino… Mi orgullo quedaría por los suelos, pero pedí regresar. Lo que hicimos es intercambiarnos el calzado. Pues bien cómodos que eran sus zapatos, que, si lo llego a saber, hubiera llevado mis Camper y me descalzo como él cuando hiciera falta. También hay que reconocer que uno no está la forma física que sería recomendable para una travesía tal larga. De ahí las agujetas que tuve en los pies y tobillos durante varios días. La mierda botas también influyeron claro.
De regreso una última sorpresa, descubrimos el mayor árbol que he visto en mi vida.

La base de tronco más grande que había visto hasta la fecha | © Marc Iglesias |


Súper chicharra | © Marc Iglesias |


Benito me dejó en una carretera que me llevaría al campamento, le pagué una parte de lo acordado y le dí las dos latas de atún que me dijo que comprara para comer. Le dije que también le daría las botas que me había comprado, total ya no las iba a necesitar más.
Estaba tan desolado de la caminata que en cuanto llegué al campamento, me duché y ya tomé una furgoneta regreso a Palenque.
Y aquél fue de los peores trayectos que había hecho. Fueron casi 3 horas cerca de 40 ºC sin aire acondicionado. Para colmo tuvimos que parar dos veces porqué el ejército nos detuvo en busca de drogas, haciéndonos bajar a todos. Era una inspección tan simple que resultaba inútil. Si no van a usar perros que no hagan perder el tiempo a la gente. Después del caluroso trayecto tomé un autocar a otro pueblo turístico y recomendando, San Cristóbal de las Casas.
 
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS. Encantador y fresco.
Me recordaba tanto a Trinidad de Cuba… qué guay. Son ciudades que parecen pueblos, de casas bajas y de colores. De Iglesias bonitas.

Iglesia de Santa Lucía en San Cristobal | © Marc Iglesias |


Pues como no sean vecinos karatekas… | © Marc Iglesias |


Catedral de San Cristóbal de las Casas | © Marc Iglesias |


Performance frente a la Catedral | © Marc Iglesias |


Y qué clima tan agradable y fresco! Luego supe que era porqué estaba a más de 2000 m sobre el nivel del mar.
Pero me llamó mucho la atención la forma de vestir de muchas mujeres. Me crucé con esta chica y me puse a charlar para averiguar porqué de la vestimenta. Me aclaró que era simple tradición de la zona. Por cierto, esta tiene el premio de haberme echado 10 años menos de los que tengo jaja.

Reservada pero amable chica con el traje típico | © Marc Iglesias |

También vi muy útil la forma en que llevan a los críos.

Mercancía | © Marc Iglesias |


Los nenes y sus miradas | © Marc Iglesias |


Y visité un museo de Bichos.

Sí sí, tú ríete | © Marc Iglesias |


Cagadito que estaba | © Marc Iglesias |


Ejército de escarabajos | © Marc Iglesias |


Mariposa de mariposas | © Marc Iglesias |


 
SAN JUAN CHAMULA. Impresionante, pero sin fotos.
Hice una visita relámpago al pueblo indígena de Chamula, para visitar su famoso templo. Entrada 20 pesos, y encima te anuncian que está terminantemente prohibido hacer fotos. Bueno, al menos ya me lo habían avisado.

San Juan Chamula | © Marc Iglesias |


El templo es un recinto bastante grande, sin columnas, con telas en el techo en forma de ^ y no hay bancos para sentarse. Las paredes están repletas de vitrinas con esculturas de santos que dan bastante yuyu. Todo está iluminado con centenares de velas que los indígenas colocan. Éstos se sientan en el suelo a rezar, que está lleno de agujas de pino. Colocan y encienden mogollón de velas y comienzan el ritual y oraciones. Curioso es que llevan bebidas gaseosas que de vez en cuando pasan por encima de las llamas. También le arrean tragos a un aguardiente muy fuerte llamado Pox. Es impactante ver que algunos llevaban una gallina para sacrificar allí mismo. Me calmó saber que al menos luego se la comen.
Me fastidiaba ver a muchísimo turista que no se corta un pelo y se planta a observar a un solo metro de distancia de los indígenas, formando incluso un círculo. Pero más me toca las pelotas que eso parece no molestarles y en cambio las fotos sí. Pues a mi me suena a reclamo turístico señores, pa darle más interés si no ves fotos de allá. Además, por qué leñe los extranjeros tenemos que pagar entrada si eso no es un museo, sino un lugar para rezar.
De las afueras tampoco hice fotos porqué la gente de allá las teme. Creo que piensan que te les llevas el alma o gilipollez similar. Supongo que por eso, cuando de lejos tomé un par de fotos de un grupo de hombres en la plaza, se me acercó uno corriendo, y de muy malos modales me obligó a borrarlas. Pues te las metes por el ojete. Se me quitaron las ganas de tomar ninguna foto más en el pueblo, porqué si se van a ofender… en fin.
 
TUXTLA GUTIÉRREZ. Zoo, Cañón, y plantón.
 

Iglesia de San Marcos en Tuxtla | © Marc Iglesias |


Ya que muchos me recomendaban que visitara el Cañón del Sumidero (cosa que no tenía intención de ver) me desplacé a la capital de Chiapas para tomar un tour. Tan espectacular te lo venden, que cuando lo ves… pues bueno, un río que pasa entre montañas. Qué más?? Casi me duermo en la lancha, de verdad. Para colmo la visibilidad era malísima. Según dicen algunos, por el calor, y otros por la quema de campos en el mes de mayo. Suerte que llevo el polarizador, algo hace.

A lo turista | © Marc Iglesias |


Cañón del Sumidero | © Marc Iglesias |


Cañón del Sumidero | © Marc Iglesias |


No hice turismo en la ciudad, excepto la visita al Zoo. Dicen que el mejor de latinoamérica, porqué los animales están en su entorno natural… si no fuera por las rejas, al igual, no?… A ver, supongo que se refieren a que el Zoo está en pleno parque natural. Además sólo hay especies autóctonas de la zona. Por una parte bien, por otra echas en falta más variedad.

Hora de la siesta | © Marc Iglesias |


Tortuga con verdura | © Marc Iglesias |


Colegas | © Marc Iglesias |


Después de sacarme la lengua | © Marc Iglesias |


Completamente de acuerdo | © Marc Iglesias |


La anécdota de la jornada es la siguiente. Una tarde estaba en una cafetería del centro, y le pedí la clave WiFi a una camarera. Junto con al frappé, la chica me trae una servilleta con la clave escrita, y unos corazoncitos dibujados. Coño. La miro y me sonríe. Le pido que venga y le pregunto si el papel era el mismo para todos o me lo había dibujao para mí. Me dice que lo segundo, que le dio por ahí. Después de dudarlo mucho, me dije a mi mismo, qué más da. Y con un par le escribí en la misma servilleta que cómo se llamaba y si le apetecía enseñarme algo de la ciudad, ya que acababa de llegar y no conocía nada. Aquello parecía una peli romántica de Meg Ryan. Pasó un buen rato y pensé que ya me había flipao, aún así seguía con sus miraditas y sonrisas. Al rato le hago una señal como que me escriba, y trae otra servilleta con su nombre y aceptando la invitación. Ole oleee, tas hecho un ligón Marc. Antes de irme le di un papelito con mi móvil mexicano y email.
A parte, deciros que esa mañana había comprao el billete de bus destino a Oaxaca, pero el pagafantas, al ver la oportunidad de cita con una chica guapa me fui a la estación a cancelarlo. Con la camarera había quedao en pasarla a buscar a media noche cuando acabara su turno, para hablar. Allá estuve bien puntual, pero no salió hasta media hora más tarde. Paseamos un rato y cenamos algo rápido, pero como ella tenía sueño acabó pronto. Aquí ya le dije que no se sintiera obligada a quedar de nuevo si no le apetecía. “No, no, todo bien. Además pasado mañana es mi día libre en el trabajo”. Quedamos en vernos para comer al día siguiente a las 14h, delante de la cafetería, antes de que empezara su turno a las 16h.
Como no sabía qué hacer llegué como a las 13.30h. Estuve sentado en el parque pasando calor como 1 hora, y como la tía no daba señales de vida le envié SMS y luego la llamé obtener respuesta. Harto, y con hambre, entré a la cafetería a esperarla y averiguar si quizá había llamado a los compañeros de curro encontrándose mal o yo qué sé. 20 minutos más tarde aparece, se disculpa, y me suelta que no se había acordao que tenía que hacer un trabajo de la escuela y no sé qué ostias que no vio el móvil… Bueno, me quedé a pasar la tarde allí que al menos estaba bien fresquito y con Internet. No faltaron las miraditas, “Parece que le sigues gustando” pensé. Antes de irme le pregunté cómo quedábamos, y me dice que esa noche no, que mejor al día siguiente que era su día libre, y que ya me diría la hora para quedar. Aquí le volví a repetir, de buen rollo, que si no le apetecía quedar que me lo dijera, que ningún problema. Me sonrió y dijo que todo Ok. ¿Os podéis creer que la maldita cabrona no volvió a dar señales de vida!? Qué rabia, me hizo perder tiempo y dinero la muy…
Después de cagarme en tó, retrasé mi visita a Oaxaca, y decidí ir a ver a mi querida amiga de Papantla…
 
GALERÍA DE FOTOS

PALENQUE:

Ojete natural | © Marc Iglesias |


Hoja transparente | © Marc Iglesias |


VW Escarabajo (‘Vocho’ en México) | © Marc Iglesias |


Uno de tantísimos letreros repartidos por todo México sobre la importancia de la higiene después de ir al baño | © Marc Iglesias |

SELVA LACANDONA:


Hormiguero en la Selva | © Marc Iglesias |


 
 

SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS:

Táctica para intentar dormir | © Marc Iglesias |


Un letrero decía “Salida de Evacuación”… No me digas | © Marc Iglesias |


Tiene guasa | © Marc Iglesias |


11 añitos y solo en la tienda | © Marc Iglesias |


Espectador canino | © Marc Iglesias |


A los hombros, por partida doble | © Marc Iglesias |


Feliz quinceañera | © Marc Iglesias |


Infraganti | © Marc Iglesias |


Me dijeron que era bonita, pos ale | © Marc Iglesias |


Mercado viviente | © Marc Iglesias |


Bart Simpson a lo Che Guevara | © Marc Iglesias |


Mexican style | © Marc Iglesias |


Triste imagen de lo que ocurre en México | © Marc Iglesias |


 
 

TUXTA GUTIÉRREZ:

Pieza de museo | © Marc Iglesias |


Y no fue la única publicidad de zapaterías de este tipo | © Marc Iglesias |


Atención a la 3a señal | © Marc Iglesias |


Con la boca abierta | © Marc Iglesias |


Precioso Jaguar | © Marc Iglesias |


Y otro que me mira raro… | © Marc Iglesias |


Definición | © Marc Iglesias |


Dignidad | © Marc Iglesias |


Me encantó esta mesa | © Marc Iglesias |


Gracioso cojín para dormir | © Marc Iglesias |