Palabras clave: mujeres de compañía & dueño de hotel hijo puta
SÁNCHEZ
Ya que todo el mundo me lo recomendaba, la idea era irme a Samaná. Pero seguí el consejo del novio de la chica aquella que me ‘ofreció’ a su hermana pequeña (ver artículo de Puerto Plata), que era alojarme en Sánchez, un pueblo cercano a Samaná, más económico al no ser turístico. Y otro motivo era porqué allá tenía a la madre de su hijo (sí, parece un culebrón), y podría alojarme en un hotel barato cercano.
En fin, tomé una guagua y me cagué en todo cuando supe que el trayecto duraba más de 3 horas. Al menos no fui muy apretujao y pude observar una de las escenas más curiosas de todo mi viaje. Un tío subió una moto dentro del bus. Olé sus huevos.

¿Y usted qué lleva de equipaje? Yo, una moto  | © Marc Iglesias |


Nene aburrido en el bus | © Marc Iglesias |


Por cierto, en otra ocasión observé a un hombre transportar una nevera en el maletero de un CaribeTours.
Al bajar de la guagua me esperaría Graciela, dándome la bienvenida y presentándome a su familia. Uno de los miembro era una de sus hermanas (eran 7), Yibel, que tenía una cría de la que me enamoré al instante, se llamaba Venus.

Venus, una dulzura | © Marc Iglesias |


Venus y sus hermanitos | © Marc Iglesias |


Ahora viene la parte interesante del día. Me acompañan Graciela y Yibel a un hotel a 1 minuto de distancia, Hotel Dubai. Parece que haya un discoteca debajo del hotel porque suena música a toda pastilla. Muy muy alta. El hijo de puta del dueño (luego lo explico) me enseña mi bonita habitación. Le digo a Graciela que quiero descansar porqué me levanté a las 5.30 para tomar la guagua, y aquí viene cuando me dejan roto. Ella me dice que Ok, pero que se queda su hermana Yibel para cuidarme. ¿Cóoomo? “Perdona?” le digo. “Sí, se quedará mi hermana para cuidarte” me responde. Nunca me dejarán de sorprender estos dominicanos. Tenía curiosidad qué carajos significaba que cuidara de mí. Me iba a frotar la espalda en la ducha o me traería el desayuno? A la mierda, le dije que vale. Fue una situación rara de narices, los dos acostados en la cama, hablando (sí, primero hablamos), yo diciéndole que quería dormir de verdad, y ella que vale, que se quedaría ahí al ladito.

Pegatina en una moto. La anécdota es que esa misma fue utilizada en una postal que me regalaron hace años | © Marc Iglesias |


Dos cosas impidieron que pudiera dormir: tener a la muchacha a mi lado (por cierto, usaría una 120 de pecho), y lo otro la música a toda mierda que tenía el gilipollas del dueño del hotel.
Después de un masajito y charlar un rato, nos fuimos pa su casa a comer, pero antes pregunté al dueño del hotel si era normal lo de la música, me dijo que tranquilo, que la quitaría dentro de poco (era mediodía), y que sólo la ponía el fin de semana (era domingo).
Después de comer me llevaron a una playa cercana, creo que se llama La Majagua, y es de las que más me han impactado. Parece como si hubiera pasado un huracán.

La Majagua, no apta para el baño | © Marc Iglesias |


La Majagua | © Marc Iglesias |


Luego, un chico del grupo, me llevó en su moto a dar una vuelta por la zona. Subimos por una carretera nueva que están construyendo y que tiene unas vistas que quitan el hipo.

Preciosa vista de la playa de la Majagua | © Marc Iglesias |


Y me llevó a una cueva cercana que nunca me habría esperado que fuera tan espectacular…

Increible cueva de la zona | © Marc Iglesias |


A la noche sobre las 22h me fui para el hotel con intención de dormir ya que estaba muy cansado, pero mi sorpresa que aún tenían puesta la música (Ni con tampones en oídos era posible el descanso, en serio, retumbaba todo).
Decidí irme, no tenía porque aguantar ese escándalo proviniendo del mismo hotel. Le pedí que hiciera el favor de devolverme al menos la 2ª noche que le había pagado por adelantado. El hijo de su madre se negó a devolverme ninguno de los 1000 pesos (20€) aun habiéndome mentido en varios temas (la música duraba hasta las 00h de la noche, y en días laborales también había escándalo). Está claro que el Hotel Dubai es pa fornicar, no pa dormir. Con idea de acojonarlo le pedí sus datos pero se negó, pero ya no insistí porqué en este país las leyes se las pasan por el forro.
En fin, que me trasladé a un hotelucho llamado “Limairy, un paraíso soñado” al ladito de donde vivía Yibel y su familia. Lo de paraíso soñado es cierto, porqué la realidad es otra. Es la primera vez que me tengo de duchar a base de tirarme cubos de agua… Al menos te regalan 2 condones oye.
 
LOS HAITISES
Otro día fui de excursión con Yibel al Parque Nacional de Los Haitises. Una excursión también recomendable por el contenido, variedad de pájaros, cuevas y manglares, y por la duración de varias horas (45$ por pareja)

Parque Nacional Los Haitises | © Marc Iglesias |


Ave en Los Haitises | © Marc Iglesias |


Divertida fauna en Los Haitises | © Marc Iglesias |


Son las ramas de un árbol de arriba! | © Marc Iglesias |


Y más manglares | © Marc Iglesias |


La anécdota del día fue que, al llegar a un cueva, el guía dijo que podíamos bañarnos. Pilla Yibel, y en 2 segundos se pone de pie, se sube al borde de la barca y se tira vestida al agua. Es que se tiró tal y como iba, con pendientacos incluidos.

Hay locas que no necesitan bañador | © Marc Iglesias |


Me quedé literalmente con la boca abierta. El resto de guiris mirándome, como diciendo, menuda loca tu novia dominicana… Mira que minutos antes me dijo que se iba a bañar vestida y no la creí.
Otro detalle que no me gustó fue que la tía iba con los auriculares puestos escuchando música mientras íbamos en barca, me pareció una falta de respeto enorme hacia mí y al guía. Tenía un mal presentimiento.
 
LAS TERRENAS
Al día siguiente me dirigí a la zona de Las Terrenas, también recomendada por muchos, al ubicarse algunas de las playas más bonitas del país. Tuve la mala suerte que la mayor parte del tiempo me llovió y no pude apreciar la belleza de varias playas. Pero sí tuve unas horas de sol y pude bañarme en playa Popy.

Playa Popy, tranquilidad | © Marc Iglesias |


Foto postaleras pero chula eh | © Marc Iglesias |


Chucho & plantilla humana | © Marc Iglesias |


Me alojé en el hotel Casa Nina, que tenía las habitaciones a, atención, 30 metros del agua!
Oír las olas del mar, de noche, desde la cama, es uno de los placeres más grandes que he vivido y que ojalá pudiera compartir.
(Lástima que también había un grillo jodiendo la velada).
Otra anécdota interesante, donde para variar interviene una muchacha, ocurrió esa misma noche. Como la señal WiFi no se captaba en las habitaciones me senté en la entrada del hotel.

Entrada del hotel Nina | © Marc Iglesias |


Huésped del hotel | © Marc Iglesias |


Imaginaros la escena, de noche, la calle oscura, solo hay un par de lucecitas en la entrada del hotel. Yo con mi netbook, actualizando el Blog, por cierto. A los 10 minutos susto al canto. Aparece de la nada una chica que se dirige a mí. Ay madre, qué querrá ésta. Bueno, todos los podréis imaginar, vista la reputación de las mujeres de este país…
La chica me saluda y se sienta a mi lado. Pos vale. Me pregunta que qué hago, le digo que actualizando una web. Pareció que le hablara en chino pero le dio igual. Era una chica joven, normalita. Curiosamente tenía unas tetas de tamaño medio. No tardó ni 2 minutos que empezó a pasar su mano por mi brazo. Ok, putilla confirmada. Antes de que fuera a más le dije que no me interesaba. Como si oyera llover, me dice que si vamos a mi habitación. Hija, suerte que te digo que no me interesa. Se lo tuve que repetir, pero parecía que eso la incitaba a insistir más. En 10 minutos la tenía sentada encima mío. Yo ya me reía. Le decía que si quería charlábamos, pero que no iba a ir a más. Después de hablarle un poco sobre mí, la tía se me tira a besar el cuello. Cabrona, ese es mi punto débil. Respiré hondo intentando relajarme y la aparté de nuevo. Tampoco estaba torturándome, bueno, sí. Creo que estuvimos con la tontería 1 hora hasta que conseguí pirarme a la habitación. Pero casi le tengo que arrear una leche porqué al final me agarraba y no me dejaba ir. Joder, eso se llama tenacidad. Aunque al final me dio hasta pena porqué me llegó a suplicar que le diera mi teléfono y quedáramos otro día. Si ella no tuviera hijos me lo habría pensado.
 
GALERÍA DE FOTOS

SÁNCHEZ:

Si no hay juguetes, se fabrican | © Marc Iglesias |


Se vende… de tó | © Marc Iglesias |


La loquita ésta se enamoró de mí :S | © Marc Iglesias |


Iglesia Metodista | © Marc Iglesias |


Escondite | © Marc Iglesias |

PARQUE NACIONAL LOS HAITISES:

Dinosaurio | © Marc Iglesias |


Haciendo el nido | © Marc Iglesias |


Cigüeña | © Marc Iglesias |


Zona de baño | © Marc Iglesias |


Ramas de un árbol | © Marc Iglesias |


Semilla de un manglar | © Marc Iglesias |


Bonitos manglares en Los Haitises | © Marc Iglesias |

LAS TERRENAS:

Es un placer pasear por estas playas | © Marc Iglesias |


Aunque hay cerdos en todas partes | © Marc Iglesias |


Se acercaba la lluvia… | © Marc Iglesias |


…y se jodió el día | © Marc Iglesias |


Pero cuando sale el Sol… | © Marc Iglesias |


…hay que disfrutar! | © Marc Iglesias |