LOCURA EN SANTO DOMINGO
Sabor agridulce. Es lo sensación que me transmite esta ciudad caribeña. Lo mejor, la familia que me acoge estos primeros días. Me tratan muy bien, como a un hijo más. También decir que se nota que son de clase media-alta, porque viven parecido a la mayoría de españoles.

La preciosa sonrisa de los niños   | © Marc Iglesias |


Juancho, el perro de la casa  | © Marc Iglesias |


Desayunos en la familia de acogida: Plátano verde hervido y queso blanco frito   | © Marc Iglesias |


Lo peor, la precariedad de la mayoría de ciudadanos, y la locura de la circulación. La madre que los parió, sabía que conducían mal, pero no tan temerario!  No exagero, algunos “carros” parecen salidos del desguace. Tienen tantas ostias, que no queda nada de pintura, todo óxido y abolladuras. Otros con el cristal delantero desquebrajao. Ni decir que de noche muchos van sin luces (quizá no tienen ni bombillas), ni las motos (sólo un 10% llevará casco). Sumado a la nula iluminación de la mayoría de calles… No sé cómo aún no he visto accidentes. Supongo que por los reflejos que han desarrollado.

Quién dijo que no se podían transportar cosas en moto   | © Marc Iglesias |


Es habitual ver gente encima de los “carros” en marcha   | © Marc Iglesias |


Voy a todas partes con Tito, un mulato de 25 años, que me saca 2 palmos. Es el único hijo que aún vive con los padres de la familia con la que convivo. No sé si exagera, pero me recomienda que no viaje solo excepto por la zona colonial, es decir, la más turística de la ciudad.

Algunas calles son muy muy tranquilas   | © Marc Iglesias |


La verdad es que menos mal que puedo contar con él, porqué sinceramente, menudo giñe que me da la ciudad. Al menos de momento. Se nota que nunca había salido de Europa? Ahora también sé porqué recomiendan a los extranjeros que nos desplacemos en taxi, no sólo por la seguridad, sino porqué es casi imposible moverse en transporte público:

  • Ya no hablo del estado de las “guaguas” (autobuses), sino porqué no hay forma de saber los recorridos que hacen.
  • Están los moto-conchos. Son moto-taxis. Pero quien peor conduce son los motoristas, cuando deberían ser los más prudentes. Es la peligrosidad en estado puro.
  • Y también tenemos a los carro-conchos. Son taxis que se reconocen principalmente porqué están hechos mierda. Y porqué puedes llegar a ver hasta 7 personas dentro de un turismo normal (3 delante y 4 detrás).

Transporte público. 3 personas delante y 4 detrás…  | © Marc Iglesias |


“SANTAS DOMINGAS”
Por dios, qué les dan de comer aquí a las mujeres? Siento si parece un comentario machista, pero es un hecho evidente.
Vaya par de “razones” que tienen aquí la gran mayoría de dominicanas. También hay que decir que suele ser proporcional al trasero jajaja.
Lo que voy a desmitificar es lo de que aquí te ven “blanquito” (extranjero) y se te tiran encima. O quizá es que soy más feo de lo que pensaba.

Posando en los carnavales. Hay buenas razones para hacerlo…  | © Marc Iglesias |


Maniquís de talla 120 de pecho…  | © Marc Iglesias |


IGLESIA EVANGÉLICA
Mi compi Tito me presentó a unas amigas muy guapas. Una es modelo incluso. Nos ofrecieron si luego queríamos ir a la Iglesia con ellas. Imaginad mi cara. Perdón? cómo que ir a la Iglesia? Como notaron mi sorpresa, me dijeron que si sabía la diferencia entre la católica y la evangélica. Pos lo siento, pero idea. “Te gustará, allá cantamos y tal”. Pensé, ah será rollo “gospel”. Iba a flipar.

Que todos vean lo creyentes que son los Dominicanos  | © Marc Iglesias |


Estatuas con burka 😛 (Primera Catedral de América) | © Marc Iglesias |


Llegamos, y la primera sorpresa es que a la entrada nos dan la bienvenida dos chicas de menos de 20 años. Coño, yo quiero formar parte de esto. Era un local bastante grande y austero, con el aire acondicionao a tope pa variar. Habrían como 100 personas, media de edad 20-25 años. He dicho que quería quedarme allá? Era como en las películas americanas, aquellas sectas llenas de gente de raza negra donde hay un predicador y todos dando gracias a Dios. Pero claro, en vez de abuelos, eran “bollicaos”. Incluidas las amigas Tito. Nos tenían reservados asientos en la 2ª fila, glups. Aquella iba a ser la experiencia más impactante, después de ver conducir a los dominicanos.

Sí, yo también me asusté (Primera Catedral de América)  | © Marc Iglesias |


Había una banda de música, todos niños adolescentes, tocando increíblemente bien. Luego 4 o 5 cantantes rollo gospel. Y la predicadora (no sé si se llama así), una chica de menos de 30, hablando de la Biblia y gritando con los ojos cerrados “osaaaana”, “gracias señor por blablabla”.
La peña dando palmas al son de la música. Hasta me animé yo también (pa no dar mucho el cante, todo hay que decirlo).
El concierto duró casi 1 hora. Ahora venía lo chungo.
Aparece una chica en el escenario, pilla el micro, y pregunta al público que quienes asisten por primera vez. Oh, ohhh.
Nos piden que nos pongamos de pie. Tierra trágame. Somos unos pocos. Tenemos que decir nuestro nombre. Nos dan la bienvenida y a continuación nos hacen un obsequio (mira tú qué bien): una especie de figurita con una flor con una frase impresa de la biblio, y atención, un panfleto que decía que no hay que tener pensamientos impuros y deseos carnales! Es coña no? Pero que coj*nes nos dicen.
Lo gracioso del tema es que delante mío tenía a una de las amigas que me habían presentado, de ojos verdes, y de un trasero perfecto… Oh Dios te pido perdón, jajaja.
A continuación viene la parte que me aburrió profundamente. Venía una predicadora (aparentemente reconocida), y estuvo como una hora seguida dando un sermón del copón. Hacia el final vino el éxtasis, la imagen todo el mundo hablando el voz alta dando gracias y pidiendo cosas a Jesucristo, no tiene precio. Estaba flipando en colores. Quería haber grabado en video el espectáculo, pero solo llevaba cámara de fotos, y tampoco era plan.
 
GALERÍA DE FOTOS

Parece que en el caribe los días son más largos  | © Marc Iglesias |


Los niños ven una cámara y…  | © Marc Iglesias |


Niño poseido  | © Marc Iglesias |


Guardián de una tienda  | © Marc Iglesias |


El Sol aprieta en el Caribe  | © Marc Iglesias |


Maniquís de talla 120 de pecho…  | © Marc Iglesias |


Maquillándose antes de disfrazarse  | © Marc Iglesias |


Vestido hecho de pasta italiana  | © Marc Iglesias |


Detrás del Alcazar del Colón  | © Marc Iglesias |


Los niños viven el carnaval  | © Marc Iglesias |


Los niños viven el carnaval  | © Marc Iglesias |


Niña esperando en los carnavales | © Marc Iglesias |