México (Parte 1 de 4) – DF, Puebla & Teotihuacan

 
Iglesias, ¿tú no escarmientas con esto de los aeropuertos? Esto de viajar despreocupao tiene sus inconvenientes, como no acordarse, otra vez, que quizá en el siguiente país donde uno va a viajar, quizá también le pidan billete de regreso o salida…
El penúltimo día en La Habana me conecté a Internet en un hotel (6$/h) para comprobar los requisitos de entrada a México. Me costó no lanzar el PC al suelo por la desesperación, lo tenían tan capado que apenas podía entrar al Hotmail. Ni siquiera podía abrir un maldito PDF. Sacando provecho de mis conocimientos de “deformático” al final pude leer en algún lado que sí pedían billete de salida pa ir a México. Mierda. Pero quería asegurarme. Al día siguiente llamé a la Embajada de México y me dijeron que ellos sólo pedían el pasaporte, pero que hablara igualmente con la compañía aérea. Como Cubana de Aviación no me contestaba al teléfono opté por ir a las oficinas en persona. Y allá un tío me aseguró que SÍ me pedirían en el aeropuerto el puñetero billete de regreso o continuación. Aún me toy cagando en su madre.

Como ya no me fiaba del los asquerosos PCs de los hoteles, opté por conectarme con mi netbook en un pijo hotel que tenían WiFI por el módico precio de 8€/h, al menos iba bastante rápido.
Ok, tenía 1h para mirar precios y vuelos de México hacia, por ejemplo, Guatemala o Costa Rica. Después de 50 minutos desesperándome al no encontrar nada que bajara de los 350€… se me ocurrió, por inspiración divina, que podría volver a hacer la táctica del viaje a Santo Domingo, es decir, que el agente de viajes de Barcelona me comprara un billete y luego lo cancelara. Y así fue. Llamada telefónica a España y en unos minutos recibí en el mail la reserva de un supuesto vuelo a Guatemala. Yuhuuuuu.

Como mi vuelo a Ciudad de México salía a las 6 de la mañana, y el mamón de Cubana me dijo que había que estar con 3 horas de antelación, pues me levanté a las 01.45 horas para tomar un taxi. La familia que me hospedaba también madrugó para prepararme un café y asegurarse que tomara el taxi, qué majos! Como no había nada de tráfico llegué con aún más antelación… Ya en el aeropuerto vi que mi vuelo era el primero.

Primer vuelo del día | © Marc Iglesias |


Cuando llega mi turno en el mostrador, me hacen el Check-In más rápido que he visto nunca. Solo me pide el pasaporte y en 15 segundos ya tenía la tarjeta de embarque en mi mano! Aún sigo esperando que alguien me pida el puto billete de salida a México… Aaaargh. Por poco me gasto 400€ en un billete que no hacía falta.
Y ahora os preguntareis si volví a sufrir una súper inspección en el aeropuerto de los policías cubanos… Un carajo! Nada de nada. Hay que joderse, para entrar toda la seguridad del mundo, pero pa salir que les den a los demás países no? Total, 2 horas y media más tarde llego al aeropuerto de Ciudad de México.
 
AEROPUERTO DE MÉXICO
¡Menuda rasca que mete! Quizá sea porque está a más de 2000 metros sobre el nivel del mar. Flipé cuando me enteré. Es la primera vez que siento frío desde que salí de España (sin contar las duchas claro). Y por lo que veo, tengo la sensación de haber llegado a un país desarrollado. Vi a un hombre con su Mac y le pregunté si había WiFi, y me dijo que no sabía, pero que podía conectarme a través de su móvil. Empiezan a gustarme los mexicanos.
Compro un ticket de autobús destino a la ciudad Puebla, donde me espera familia. Es que descubrí hace muy pocos años que tenía familiares en este país, cuando nos fueron a visitar a Barcelona. Fue uno de los motivos por los que elegí este destino.
Flipo cuando, para entrar a los andenes de la compañía de autocares Estrella Roja, hay un control de seguridad incluso mayor que para subir a un avión! No sólo escanean el equipaje, sino que, una vez sentado en el autocar, sube un agente y filma con una cámara de vídeo el careto de todos los pasajeros. Finalmente el autocar arranca y sale de la terminal. Me horrorizo cuando lo que yo pensaba que era niebla, es realmente contaminación.

Un espía en el autobus | © Marc Iglesias |


 
PUEBLA & ATLIXCO
Cualquier parecido con la palabra ‘pueblo’ es mera coincidencia. Menuda ciudad y qué nivel de vida. No es que tuviera una idea clara de lo que me iba a encontrar, pero no tanta modernidad la verdad. Hay unos centro comerciales enormes y con tiendas de lujo. Al igual que los coches, menudos carros que tienen por acá, algunos enormes, que ya me gustaría saber cómo los aparcarían en Barcelona.

Desayuno a la mexicana | © Marc Iglesias |


¿Os gustan las Iglesias? Venid aquí, hay como un centenar, por eso también se la conoce como la Ciudad de los Ángeles.

Iglesias y antiguos Beetles abundan en el país | © Marc Iglesias |


Detalle del interior de la Catedral de Puebla | © Marc Iglesias |


Algo común en el país son los limpiadores de zapatos, y lo hacen a conciencia, con jabón y todo.

Limpiabotas. Un trabajo muy habitual en México | © Marc Iglesias |


Atlixco es una ciudad más pequeña, cercana a Puebla. Pero no la conocí porque mi familia tiene una casa en una urbanización a las afueras. Desde allí podía observar el gran volcán Popocatépetl.

Volcán Popocatépetl visto desde Atlixco | © Marc Iglesias |


Qué maravilla, nunca había visto un volcán tan “cerca” y además sacando humo. Se ve que hay días que salen blanco, que es vapor de agua, y otros gris, que sería ceniza. Que siempre humee es bueno, ya que así no mantiene toda presión en su interior, y así, en teoría, menos peligroso.

Amanecer en Puebla | © Marc Iglesias |


Edificio chulo | © Marc Iglesias |


Suerte que tiene uno, un amigo de la familia mexicana me invita a ir con él en ultraligero. Oleeeee. Pues ale, mete su BMW en el hangar y me monto en el aparato.

Juguetes en el hangar | © Marc Iglesias |


Saliendo a la pista | © Marc Iglesias |


Despegando! | © Marc Iglesias |


Misteriosos círculos. Llamaré a Shyamalan | © Marc Iglesias |


En unos pocos metros toma velocidad y aquello empieza a volar. Aunque a los pocos metros de altura empieza a moverse de una forma un poco brusca. Me explica el chico que son bolsas de aire. Pos que susto. La verdad es que estuve más tranquilo de lo que imaginé y disfruté del momento. Lástima que el tiempo no acompañó mucho, porque había neblina, y además de acercaba una tormenta. Por ello a los 10 minutos aterrizamos sanos y salvos.
Después de unos días de tranquilidad y relax aprovechando la conexión a Internet de la family, decido ir 3 días a la mega capital.
 
MÉXICO DISTRITO FEDERAL
Una de las ciudades más pobladas del planeta. Con la avenida más larga de latinoamérica (28,8km).

Avenida Insurgentes. Con casi 29 km fue la más larga del mundo | © Marc Iglesias |


Aunque al ser Semana Santa muchísima gente marcha fuera de la ciudad. Tal y como me pasó con Puebla, a penas siento ganas de tomar fotos. Estéticamente me aburren mucho las ciudades, y pocas cosas me llaman suficientemente la atención como para que les tome una foto. Por ejemplo, el Palacio de Bellas Artes es bonito sí. Pero me llamó más atención la exposición que había dentro, sobre la restauración que había sufrido durante 2 años. Había una maqueta del edificio muy currada.

Maqueta del Palacio de Bellas Artes | © Marc Iglesias |


Pero me encantó el homenaje que hicieron a los 600 trabajadores que colaboraron en la restauración, con mural de retratos incluido.

Reconocimiento a los restauradores del Palacio | © Marc Iglesias |


Tomé el Bus Turístico, que por cierto, tarda 3 horas cada circuito… Y me impresionó la cantidad de edificios chulos y modernos que hay en la capital.

Increíbles edificios en el DF | © Marc Iglesias |


Otro edificio para enmarcar | © Marc Iglesias |


Edificio de la Lotería & escultura de Sebastian | © Marc Iglesias |


Ah, y aquí también tienen el Bicing, pero aquí le llaman Ecobici.

El ‘Bicing’ mexicano | © Marc Iglesias |


Cuando pensé que no me iba a bajar ni una sola vez del bus, en una parada veo un cartel de una exposición fotográfica donde salía David Bowie. Pillé y me bajé. Al menos iba a ver algo de mi gusto jeje. Pues la expo estaba en dentro de una feria de libro. La fotazas eran de Myriam Santos, y según un guarda podía sí podía tomar fotos, pos ale.

Guitarrista de ZZ Top | © Myriam Santos


Elijah Wood | © Myriam Santos


De vuelta al centro, en el Parque de la Alameda, comí 2 veces en el mismo sitio, ya que me cayó bien el tendero, a parte de poder jalarme 3 sincronizadas (tacos de jamón y queso) o hotdog’s por 15 pesos (menos de 1€)! Y eso que me fijo un día en el diario, pos atención a la portada:

Prensa amarillista | © Marc Iglesias |


Rivaliza Lady Gaga en cueros, con una noticia de un triste accidente de tráfico. Seguí ojeando el diario y menudos morbosos están hechos los mexicanos. Fotos de muertos y sangre la que quieras (amarillistas lo llaman aquí). También me llamó la atención la penúltima página.

Sólo para adultos | © Marc Iglesias |


Pues paseando por la ciudad, por el centro lógicamente, fui observando que una cosas que me pareció estupenda. Las tiendas están organizadas por calles. Es decir, hay calles enteras dedicadas a un mismo tipo de productos. Por ejemplo, cosas para el baño, otra de iluminación, otra de electrónica, etc. Pero flipé en colores cuando vi que habían locales enteros de compra-venta de móviles de segunda mano. Todo ilegal claro. Lo cachondo es que veías a los polis por allá sin inmutarse. Incluso paraditas de desbloqueo y liberación. Y también de reparación de móviles, con decenas de piezas de recambio.
Por cierto, tema seguridad, que me preocupaba sobretodo en la capital. Pues no sé si porqué era Semana Santa, pero habían policías en todas partes. Y bien armados. O sea que como dicen algunos, ahora la capital debe ser el lugar más seguro del país (porqué el resto está peor). La coña es que cuando les comento esto a los mexicanos me dicen que eso de que si hay policía estás seguro… quizá es lo contrario. Pos vamos bien.

Interesantes obras de arte | © Marc Iglesias |


No será por falta de taxis | © Marc Iglesias |


 
TEOTIHUACAN
A punto estuve de irme con una excursión organizada, pero cuando me dijeron que, después de visitar nosecuantas cosas, se llegaba a la 1 del mediodía a las pirámides… les mandé a paseo. No hay que ser mu listo pa saber que a esa hora el calor sería insoportable. Decidí entonces ir por mi cuenta. Prontito al día siguiente tomé el metro (3 pesos/0,2€!) y luego un bus que hizo el trayecto en bastante más tiempo del que pensé. Llegué a la zona arqueológica sobre las 9.30h y pago los 50 pesos (casi 3€) de la entrada. Piso la famosa calzada de los Muertos, la avenida que lleva a las pirámides. ¡Qué longitud tenía aquello!? Pues 2km! El problema es que no hay árboles ni sombra donde refugiarse. Pero bueno, finalmente llegué a un mundo que se empezó a crear hace unos 2000 años. Sorprende la magnitud de la obra. La pirámide del Sol mide 63 metros de alto y 225 cada lado.

Pirámide de la Luna, vista desde la del Sol | © Marc Iglesias |


En la mitad de la Pirámide de la Luna | © Marc Iglesias |


Pirámide del Sol | © Marc Iglesias |


Algunos necesitaban hasta las manos para escalar la pirámide | © Marc Iglesias |


No lo abandones, él no lo haría | © Marc Iglesias |


La anécdota fue cuando marchaba en bus, que a los 5 minutos se detiene rápidamente, y sube un mujer y pide que bajen todos los hombres. Coño. Como vi que todos le hacían caso, yo no iba a ser menos. Abajo nos esperaban 2 policías uniformados, 1 con detector de metales y otro con guantes. Nos cachearon a todos. Mientras, imagino que la mujer procedió a hacer lo mismo con las señoras del bus. La (in)seguridad en México es un tema a parte.
 
GALERÍA DE FOTOS

PUEBLA & ATLIXCO:

A veces está este personaje delante de unas farmacias | © Marc Iglesias |


Taco & Corona | © Marc Iglesias |


Sabroso tacos, Making Of | © Marc Iglesias |


El Sol aprieta en Puebla | © Marc Iglesias |


Para qué un andamio si puedes apoyar la escalera así… | © Marc Iglesias |


Más y más zapatos colgantes que encuentro en mi camino | © Marc Iglesias |


Un jet abandonado | © Marc Iglesias |


Almudena haciendo los deberes | © Marc Iglesias |


Revisión de los deberes de los peques ‘Lo lograste’. Me encanta la abejita | © Marc Iglesias |


El escondite de Almudena. Cómo mola! | © Marc Iglesias |


Tesoros guardados en el escondite | © Marc Iglesias |

MÉXICO:

Interior del Palacio de Bellas Artes | © Marc Iglesias |Gaudí en México? | © Marc Iglesias |


Interesante farola | © Marc Iglesias |


En el monumento a la memoria de Quauhtemoc | © Marc Iglesias |


Auriculares. Turistas con 2 dedos de frente | © Marc Iglesias |


Presente & Pasado | © Marc Iglesias |


The best | © Marc Iglesias |


Se me va la vista | © Marc Iglesias |


Lo bueno está en la variedad | © Marc Iglesias |


Emisoras de radio. No habían nombres más complicados?… | © Marc Iglesias |

TEOTIHUACAN:

Silueta de México | © Marc Iglesias |


Posando a lo chino | © Marc Iglesias |


Flor del cactus | © Marc Iglesias |


Cactus VS Pirámide | © Marc Iglesias |


Pirámide del Sol | © Marc Iglesias |


Escala | © Marc Iglesias |


No sé por qué corría… | © Marc Iglesias |


Vigilando el perímetro | © Marc Iglesias |


 


Cuba (1 de 4)

Costó llegar, pero lo conseguí. Interrogatorio incluido.
¿Por qué demonios tengo que pasar siempre nervios en los aeropuertos?
Y eso que esta vez llegué con 3 horas de antelación al aeropuerto de Santo Domingo. Para ello tomé una guagua desde Sánchez (250 pesos/5€), que te deja en la autopista, cágate. Pero mira qué casualidad hay un par taxis esperando en el arcén, 500 pesos (10€) la broma.
Esta vez me informé bien sobre los REQUISITOS DE ENTRADA A CUBA, y son los siguientes:
-Billete de regreso o continuación a otro país (Lo tuve que entregar en la compañía aérea)
-Tarjeta turista (Se adquiere en la embajada en el país de origen, o en el aeropuerto de salida en el mostrador de la compañía aérea. La recogen en la aduana de Cuba al entrar y al salir)
-Seguro médico, que cubra Cuba claro (Nadie me lo pidió)

EMPIEZAN LOS PROBLEMAS
Antes de ir al aeropuerto pasé con un centro de Internet (y de paso actualicé el Blog) e imprimí el billete de ida a Santiago de Cuba, pero no me acordé de imprimir el de continuación a México desde La Habana. Cruzaba los dedos para poder imprimir en el aeropuerto o que me dejaran viajar sin ello.
La compañía aérea (Aerocaribbean/Swissport) se portó de puta madre y me dejaron entrar en sus oficinas del aeropuerto para poder imprimir el email del billete a México. Tomad nota malditos cabrones de Condor.
Primer problema resuelto. Siguiente. La compañía aérea me pide que pague 20$ por la tarjeta de turista. Yo “solo” llevaba un billete de 50€ y unos pocos pesos dominicanos. Lo soluciono sacando 300 míseros pesos en un cajero y juntarlos con los pocos que llevaba para que me los cambiaran en dólares en una agencia de cambio (Los mamones no me quisieron aceptar el billete de 50€ porque estaba usado. Tócateloscojones)
Ok, prueba superada. Ya tengo la tarjeta de embarque y se supone que ya puedo ir a la puerta de embarque tranquilo. Después de hacerme tirar las súper peligrosas botellas de cocacola y agua, pasé el control de seguridad a la 2ª (me olvidé de sacar el móvil del bolsillo). La anécdota es la peste a pies que mete la zona porque obligan a la gente a descalzarse para pasar el arco de seguridad…
Ya convencido que llegaba a la zona de embarque, me encuentro con la zona de control de migración.
 
ANGUSTIA


Cuando me atiende una mujer va y me suelta que tengo que pagar 20 dólares más porque, por 1 día, he estado más de 1 mes en el país. Coño, yo pensé que eso era si estabas más de 90 días. En fin, me dice que me dirija a un mostrador para pagar el impuesto. Aquí viene el agobio máximo. Puedo pagar 800 pesos, 25$ o 20€. El que hizo la conversión se quedó a gusto. Ok, aquí tampoco aceptan pagar con tarjeta pero sí euros. Sorpresa cuando me dice que no tiene cambio de 50€. Iros a tomar por culo. Pero amablemente viene un trabajador de la zona y se ofrece a buscarme cambio. El tema es que queda 1 hora para que salga mi vuelo, y después de media hora y el chico seguía sin aparecer! Anda que como pierda el vuelo por este puto trámite y porque no tengan cambio en un sitio que todo dios ha de pagar… Me venía a la cabeza la agobiante experiencia de Frankfurt… A 20 minutos de la salida del vuelo aparece el muchacho y me acompaña hasta la chica que me había dicho lo de pagar el impuesto. Para mi sorpresa va y le dice que me deje pasar, ya que no hay forma de cambiar mi billete de 50€. Oh dios, no me lo podía creer, al final iba a tener suerte. Con un poquito de retraso, finalmente, tomo el vuelo hacia Santiago de Cuba.
Era la primera vez que volaba en un avión a hélices. Lo malo es el ruido que hace durante el vuelo. Me doy cuenta que los tapones para los oídos son imprescindibles en mi viaje.

Mi primera vez.. en un avión de hélices | © Marc Iglesias |


Vamos que nos vamos! | © Marc Iglesias |


Debíamos ser solo unas 10 personas, yendo más de la mitad del avión vacío.
Después de 2 horas de vuelo aterrizamos por fin en Santiago de Cuba.
Lo que no me podía imaginar son los interrogatorios que iban a hacerme, y el desesperante y exhaustivo registro de mi equipaje…
 
SÚPER INSPECCIÓN
Nada más entrar en la terminal, un policía me pide el pasaporte y la tarjeta de turista. A continuación me pregunta que de dónde vengo, que qué hacía en Rep. Dominicana, cuánto tiempo estuve, si era la 1ª vez que venía a Cuba, por qué venía, por cuánto tiempo, a qué me dedicaba,… Satisfecho, me dice que pase a una de las ventanillas. Allá otro policía que me hace las mismas preguntas, aunque me repite alguna, ya no sé si porqué se olvidó o para ver si mentía.
Ok, todo correcto, me da la bienvenida al país y entro en el recinto. Allá, si no habían 40 policías en un área de 100 m2 no había ninguno. De la cinta transportadora sale mi mochila grande, la recojo. Un agente me da un formulario azul para que lo rellene. Piden los datos personales, dónde te vas a alojar, si declaras bienes, etc.
Tal y como hice en el aeropuerto de Barcelona, usé el servicio de envolver la mochila con plástico transparente, no sólo para protegerla, sino principalmente para evitar que alguien me introduzca algún objeto no deseado, dícese droga.
Justo cuando acababa de desprecintar mi mochila, se me acerca un policía y me pide que lo siga. Ahora ya sé qué hacía aquél perrito lindo dando vueltas por toda la terminal y olisqueando equipajes…
El hombre me acompaña a una sala anexa, me pide el pasaporte y me vuelve a hacer las miiismas preguntas que sus compañeros. Luego me pide que deje mis 2 mochilas en el suelo. Al momento, se acerca el chucho y empieza a oler a toda leche mi equipaje. Me cagué de miedo cuando el maldito perro ladró. Un sudor frío recorrió mi frente. Imaginaros tener problemas en la aduana de Cuba…


El agente me pide que abra mis mochilas y saque tooodo el contenido de mi equipaje y lo deposite encima la mesa. Mierda, me temblaban las manos “Marc, contrólate coño! Sólo te falta que te vean nervioso”. Con lo que cuesta meter toda la ropa y trastos mecagontó. El tío estuvo registrando hasta los bolsillos de los pantalones plegados, y abriendo las bolsas que llevaba. Ya flipé cuando vio un DVD y me pregunta que qué contiene. Le digo que fotografías (era un backup que hice en Rep.Dominicana para enviar a España), y el tío me pregunta que si contiene pornografía. El listo del Iglesias le dice que no, pero que sí hay algunas fotos de chicas desnudas. Para qué carajos les diría eso… Otro agente más mayor que se “unió a la fiesta” me dice que pornografía es gente realizando el acto sexual (gracias por la info señor agente). Lo chungo es que me quedo pensando si tenía fotos de contenido explícito… El poli pilla y se me lleva el DVD y un disco duro externo que también uso como backup. Mientras, el agente de mayor edad va y me pregunta que qué tal la droga en Dominicana. Le contesto que ni idea. “Cómo que ni idea? Seguro que te ofrecieron droga.” El campeón del Iglesias va y le contesta que drogas no, pero que mujeres un montón, jajaja. Como al poli no le hizo gracia, yo me aguanté la risa.Me insistió en que era raro que no consumiera droga, porqué muchos españoles lo hacen. Y me vuelve a hacer las mismas preguntas de interrogatorio!! A los 5 minutos vuelve el otro agente con el DVD y mi disco duro diciendo que Ok. Supongo que no supo abrir los archivos DNG. Me pareció que el agente de mayor edad le dijo algo, porque al momento me dice que ya puedo recogerlo todo. Ya con los nervios ni podría cerrar la mochila. Dios, por fin me dejaban en paz… Finalmente salgo de la terminal y un calor húmedo me da la bienvenida al país.

CUBA

Ni 5 segundos y un taxista me avisa de su presencia y se acerca a mí. Le digo que espere un momento. Tengo que cambiar el maldito billete de 50€ por CUC (Convertible Único Cubano, de igual valor que el dólar americano). Otro mal rato cuando el hombre de la ventanilla se queda mirando mi billete, lo toca, lo rasca con las uñas, lo mira a trasluz, vuelve a rascarlo… joder que lo iba a romper el mongolo! Me dice “espera voy a comprobarlo”. Al fin viene y dice que Ok… Me da 67$ cubanos. Y le pido otros 200$ de la tarjeta de débito, cobrándome una comisión de 6$. Olé. Pero el muy cabrón se embolsó otros 6$ porqué me dio 194$ (200 – 6), y luego me enteraría que cargó en mi tarjeta 206$… O sea que cuidado con estos listos.
Por cierto, una de las preguntas que me hacían todos los policías era dónde me iba a alojar. Como ya sabía que me lo iban a preguntar, había memorizado un Hotel barato y les decía el nombre. Aunque mi idea siempre había sido alojarme en una casa familiar. Cómo no, el taxista me ofreció un alojamiento económico y céntrico. Venga, a dejarse llevar.
Ah otra cosa, mi sorpresa cuando vi todo coches modernos en el aeropuerto porqué a mí siempre me habían dicho que en Cuba solo habían coches súper antiguos… Pero cuando vi el coche del taxista…, un cacharro ruso de hace 30 años, que arrancó después de una docena de intentos jaja. Después de otros tanto moviendo todas las palancas posibles, consiguió encender las luces. ¡Bienvenidos a Cuba!

¡Esto es Cuba! | © Marc Iglesias |


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