México (Parte 4 de 4) – DF, San José del Pacífico & Oaxaca

 
PAPANTLA. El reencuentro
Pues después del plantón que sufrí en la capital de Chiapas, mi idea era ir a la ciudad de Oaxaca, pero mi amigo Manuel, que vivía allá, no regresaba de viaje hasta la semana siguiente. Decidí entonces hacer tiempo e ir a ver de nuevo a Rosalba, mi querida amiga de Papantla con la que había pasado felices días semanas atrás. Eso sí, me tuve que comer unas 15 horas seguidas de autocar, que se dice pronto.
En teoría el viaje no debería de haber durado tanto, pero el autobús fue parado por policías en un par de ocasiones. Buscaban indocumentados y droga. Lo que me sacó de quicio es la forma tan aleatoria y poco eficiente en que lo hacen. Solo decir que tardaron media hora en abrir 2 tapas que habían en el suelo del autocar. Qué agentes más torpes, y lo vi de primera mano porque los tenía al ladito. Para abrir las tapas hacían palanca con una navaja, en vez de usar la anilla que había para ese propósito…
Finalmente llegué a Papantla. Aish qué recuerdos, qué tranquilidad… y qué calor. Suerte que encontré un hostal con aire acondicionado y además céntrico. Sólo estuve el fin de semana, que era cuando mi amiga podía quedar, lo pasamos de forma tranquila y con cariño. Ah, y con su hijo. Lo gracioso es que el pobrete se metía debajo la cama y se quedaba dormido al estar fresquito. Así me gusta hijo, deja a los mayores que hagan lo que tienen que hacer jajaja, pobrete.

Durmiendo bajo la cama | © Marc Iglesias |


Pero todo lo bueno se acaba, el domingo tarde nos despedimos apenados. Quién sabe si nos volveremos a ver.
 
CIUDAD DE MÉXICO.  Visita cultural a la capital
Decidí volver a la capital del país, Ciudad de México, a ver si esta vez visitaba algún museo y conocía más sitios. Decidí hospedarme en otra zona que no fuera en centro, y encontré por internet Anys Hostel, en el barrio Roma, una zona bastante tranquila y segura. Os lo recomiendo, los dueños son encantadores, ofrecen info turística y mapas de la zona, te hacen descuento si lo pides jeje, incluye desayuno, y las habitaciones son apartamentos, en serio. Y además abajo tienen una cafetería de ellos mismo donde preparan comida bien rica.
La verdad es que los primeros días me lo tomé con una calma increíble, la mayor parte del tiempo hablando con gente del hostal. Allá conocí a un hombre de Honduras, súper amable, y que se parecía a Patrick Swayze. Éste había viajado por montón de países, pero lo increíble es que había venido más de 20 veces a México, vamos, que se lo conocía al dedillo. Hice turismo con él un par de días.
Ya que lo teníamos cerca, fuimos caminando hasta el Castillo de Chapultepec y visitamos su museo.

Enormes pinturas en la entrada del Castillo | © Marc Iglesias |


Micro fotos | © Marc Iglesias |


Pedazo mural | © Marc Iglesias |


Atención a los rostros | © Marc Iglesias |


Desde allá hay unas vistas interesantes de la ciudad, lástima de la mala visibilidad. Ya no sé si por el calor, contaminación o qué.

Terraza del Castillo | © Marc Iglesias |


En otro momento visité una exposición de dibujos.

Qué tierno | © Marc Iglesias |


Creo que alguien me espiaba | © Marc Iglesias |


Y también el Museo de la Caricatura.

Ajá ! | © Marc Iglesias |


A luchar contra la crisis ! | © Marc Iglesias |


Genial | © Marc Iglesias |


Cuando salía de allá un hombre me ofreció hacerme una caricatura. Y dije, por qué no? nunca me habían hecho y tenía curiosidad.

Manos a la obra | © Marc Iglesias |


Mientras él me dibujaba, observé que me recordaba un montón al protagonista de la serie “Me llamo Earl

Yo ya le dije que se parecía… | © Marc Iglesias |


Mi genial caricatura | © Marc Iglesias |


También aproveché para hacer algo apenas había hecho desde que inicié el viaje: limpiar mis zapatos, jeje. Pues ale, no tardé en encontrar un profesional del sector. Olé el esmero que pone esta gente, 1º me quitó los cordones, luego los lavó con agua y jabón, a continuación le aplicó un tinte, después crema, y vuelve a poner tinte y crema. Y para finalizar le pasa un cepillo enorme que los deja reluciente y como nuevos.

Relucientes | © Marc Iglesias |


Tardó un 15 minutos. Y va y me cobra solo 20 pesos (poco más de 1€ !). Le di algo más claro.
Otro museo que visité fue el de Arte Moderno, que me gustó mucho. Yo pensé que sólo habría arte abstracto pero, a parte de eso, habían varias expos de Fotografía. Yuhuuu.

Me recordó la peli ‘Supernacho’ jiji | © Marc Iglesias |


Guadalupe infernal | © Marc Iglesias |


© Gerardo Suter – ‘Tlapoyahua’


© Eugenia Vargas Pereira – Serie ‘Barro’


© Nahum B. Zenil


© Nahum B. Zenil – ‘Nacimiento’


Escultura | © Marc Iglesias |


Una de las expos estaba dedicada al artista Gonzalo Lebrija.

© Gonzalo Lebrija – ‘Breve Historia del Tiempo’


© Gonzalo Lebrija


Esta obra de Gonzalo Lebrija me recordó a otra de Albert Gusi


Y otra expo que flipé por la genialidad de la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide.

© Graciela Iturbide


Finalicé mi excursión por la capital visitando el bonito edificio de Correos, el Palacio Postal:

Interior del Palacio Postal | © Marc Iglesias |


Detalle del edificio | © Marc Iglesias |


Y el Casino Español, donde además de disfrutar de la arquitectura y decoración, había una exposición temporal de pintura llamada “Almas femeninas” de una tal Ana Margarita Manzo. Genial. Lástima que estaba prohibido tomar fotos.
Como mi amigo Manuel ya estaba en su casa de Oaxaca, fui a verle. Esta vez quería probar el servicio de lujo de los autocares de ADO. Lo bueno, TV individual y selección de 50 películas. Lo malo, además del precio claro, que los supuestamente súper-cómodos asientos, no lo son tanto. Es más, yo los encontré incómodos! Son tan altos que los pies quedan colgando. Yo soy bajito sí, pero es que la mayoría mexicanos lo son más.
Después de 6 horas llego a la bella ciudad de Oaxaca. Pero parece un pueblo, con casitas bajas, coloridas y en buen estado. Y el clima es fresco, por fin. Todo me recordaba a San Cristóbal de las Casas. Pues allí me espera Manuel, que me acompaña a su casa. La sorpresa cuando me dice que el centro de la ciudad está ocupado por los ‘maestros’. Esta gentuza, no sólo hace huelga en masa cada año, sino que además afectan al funcionamiento de la ciudad entera. Obligan a cerrar calles y negocios, hasta el Aeropuerto! Vamos, por lo que explican es una mafia total. En fin, que mi amigo me recomienda que haga turismo unos días por el resto del Estado, a ver si para cuando regrese ya se ha ido esta plaga.
 
 
SAN JOSÉ DEL PACÍFICO. Niebla, relax, y… hongos
De camino a la costa oaxaqueña, está este pueblecito en medio de la sierra. Lo bueno es el paisaje y tranquilidad. Lo malo, el frio! A unos 2500 m de altura y con niebla frecuente es lo que pasa. Pero merece la pena alojarse en alguna de tantas cabañas que se ofrecen, sobretodo las situadas en “Puesta del Sol”. Están a 500 m de distancia del pueblo, teniendo aún más tranquilidad.

Mi acogedora cabaña | © Marc Iglesias |


Puro ambiente de montaña | © Marc Iglesias |


La cabaña normal cuesta 300 pesos la noche (hacen descuento por días), pero si quieres chimenea 500 pesos. Yo pensé que vaya pijada, pero si llego a saber la rasca que mete de noche… que necesité 3 mantas. Decidí quedarme 2 noches y pasar un tiempo “conmigo mismo”. No penséis mal, marranos.
Allá te ofrecen desde masajes, hasta el “temazcal“, que es un baño de vapor en una especie de iglú.

“Torseduras y dolores. Sobador y masaje” | © Marc Iglesias |


Temazcal | © Marc Iglesias |


Pedazo machete | © Marc Iglesias |


Pero para mi sorpresa, aquél pueblo era famoso por sus hongos alucinógenos. Ay va la ostia. Yo soy antigroga, pero me explicaron que tenían un efecto tan potente y extraño, que me picó la curiosidad. Y bueno, ya que es algo de la naturaleza… no lo veía con malos ojos. Parece que viene gente de todo el mundo para tomar estos hongos y ‘resolver problemas’, otros (garrulos y hippies) solo vienen a chutarse. Pues parece que la peña que va con un conflicto personal, hace El Viaje (así lo llaman) y ‘hablan con gente’ , incluso seres ya fallecidos, y toman decisiones que les ayuda a resolver problemas…

Todo me recuerda a una seta… | © Marc Iglesias |


Pasa que como no es temporada hongos (julio a septiembre) me ofrecen un té, en vez de hongos frescos. Ya me avisó un hombre que un té sería como comer paella congelada; no es lo mismo. Tendría razón porqué aquello el único efecto que me dio fue ligero empanamiento, y frío. Según el Guía (persona que te da los hongos y te ayuda con el Viaje) lo del frío era normal. Bueno, yo creo que también lo es cuando estás sentado en una silla sin apenas ropa de abrigo, de noche, en medio de la sierra a esa altitud…
El Guía me dio una manta y allá me quedé esperando, tal y como me decía. Al final, entre los escalofríos y estar en casi completa oscuridad, el empanamiento es obvio, y no sabes si sueñas cosas o es efecto de las setas. Después de un hora que se me hizo eterna, yo lo que sentía es que podía aislarme del mundo y concentrarme visualmente en algo, aunque fuera un dibujito de la manta. Dicen que si esto lo haces de día, puedes hablarle hasta las flores, o quedarte media hora mirando fijamente un árbol. Qué caña. Y el otro efecto curioso que tuve fue de que en cuanto cerraba los ojos mi imaginación se ponía a trabajar, dibujando como fractales y cosas así.
Ya cansado le dije a mi Guía que me volvía a la cabaña. Ah sí, la cena me supo a gloria, y eso que era una simple tortilla francesa con salsa tomate y arroz.
Yo pensando que era ya de madrugada, eran solo las 23h. Encendí la TV y haciendo zapping apareció un canal que sólo emite de noche y me quedé empanao viendo porno. Era curioso verlo bajo el supuesto efecto de los hongos, y me quedó la duda de saber qué se experimentaría haciendo el amor de verdad.

A partir de las 22h… fiesta | © Marc Iglesias |


En fin, que eso de ver y hablar con personas, que era lo que me hacía gracia, na de na.
Conclusión, que si vais a probar los famosos hongos, que sean frescos.

Me quedé con las ganas de entrar | © Marc Iglesias |


A la mañana siguiente madrugué pa tomar fotos del amanecer, y el resto del día leí y paseé por la zona.

Antes de la salida del Sol | © Marc Iglesias |


Formas | © Marc Iglesias |


Fractal vegetal | © Marc Iglesias |


Lagarto curioso | © Marc Iglesias |


Reservas de leña | © Marc Iglesias |


WC | © Marc Iglesias |


Esto sí que es niebla | © Marc Iglesias |


 
MAZUNTE. Playa sin baño
Al tercer día ya me dirigí a la costa, a la playa de Mazunte, que me había recomendado mi amigo por ser muy tranquila. Eso sí, después de recorrer 3 horas de constantes curvas.

De noche debe ser divertido… | © Marc Iglesias |


Mala noticia, un temporal del carajo afectaba a toda la costa del Pacífico. Por supuesto que no podías bañarte (aunque algunos idiotas sudaban de la bandera roja) sino que tampoco podías tomar el sol porqué las olas mojaban toda la arena. Aún así, el paisaje era bello.

Hermosa vista desde la terraza de las cabañas | © Marc Iglesias |


Ya que no podía bañarme tomé fotos | © Marc Iglesias |


Espuma | © Marc Iglesias |


Textura | © Marc Iglesias |


Mirando atrás | © Marc Iglesias |


Esperando un hermanito | © Marc Iglesias |


La hermosa Vía Láctea desde la playa | © Marc Iglesias |


Según la gente local llevaba días de mala mar, pero que al día siguiente ya estaría calmado. Como no fue así, regresé a Oaxaca.
 
OAXACA. Bella sorpresa

Por suerte, los malditos maestros que estaban en huelga y dando por culo al resto de ciudadanos se fueron del centro de la ciudad al día siguiente, y pude hacer turismo.
Paseé por sus bonitas calles,

Azul | © Marc Iglesias |


Bonito, pero difícil de apreciar a más de 2 m de altura | © Marc Iglesias |


Esperando un milagro | © Marc Iglesias |


Puntas | © Marc Iglesias |


Pobres, algunos no se dan cuenta que también forman parte de una | © Marc Iglesias |


Éste me ha gustao | © Marc Iglesias |


Amén amén | © Marc Iglesias |


Y me encontré con 2 monadas,

Lindas mexicanas | © Marc Iglesias |


Bebé Schnauzer | © Marc Iglesias |


Visité la recargada Iglesia de Santo Domingo y su bonita plaza,

Sesión de fotos | © Marc Iglesias |


Manuel me llevó a la zona arqueológica de Monte Albán, a sólo 10 km de la ciudad,

Monte Albán | © Marc Iglesias |


Recinto de juego de pelota maya | © Marc Iglesias |


Aunque para mi lo mejor son las vistas de la ciudad y montañas. Y aquí la anécdota; la situación surrealista que viví en el pequeño museo cuando nos íbamos. Me llamó tanto la atención 2 adolescentes estiradas en el suelo al lado de un esqueleto; se estaban tomando fotos. Flipé tanto que les dije que nunca me dejará de sorprender la gente. Después de reírse pillan, y como si yo fuera Brad Pitt, Justin Bieber, o un mono de feria…, se me ponen al lao y se ponen a auto-tomarse fotos conmigo con el móvil. Pedí a Manuel que nos tomara una foto,

Si él levantara la cabeza… | © Marc Iglesias |


Y el último día fuimos a Hierve el Agua, a hora y media de distancia. Una grata sorpresa, allá había unas piscinas de minerales (no termales) en las que podías bañarte. Además, el paisaje quitaba el hipo. No sé si era por la altitud, pero el polarizador hizo maravillas con los colores.

Impresionante lago en Hierve el Agua | © Marc Iglesias |


No es lo que parece | © Marc Iglesias |


Hasta el infinito, y más allá | © Marc Iglesias |


Cascada petrificada en Hierve el Agua | © Marc Iglesias |


Ou yeah! Lástima que el agua está fría | © Marc Iglesias |


Comimos allá mismo y nos atendió una chica linda, Araceli, que me llamó la atención por su maquillaje y pendientes, ya que era la primera vez que lo veía en ese país, y encima en un pueblecito.

8 pendientes en cada orejita | © Marc Iglesias |


Jojojo | © Marc Iglesias |

Después de casi 2 meses de disfrutar en México, era hora de saltar a otro país: Colombia

COMENTARIOS SOBRE MÉXICO
NEGATIVO:
-No hay ningún tipo de censura en la prensa escrita. Foto explícitas de asesinatos y accidentes en las portadas de diarios ponen los pelos de punta.
-Tienen la fea costumbre de escupir en el suelo, en mitad de calle, tanto hombres como mujeres.
-Suele haber bastante basura en las calles y carreteras. Sí, la culpa la tiene el ciudadano, pero también es comprensible cuando apenas hay papeleras.
-Opinión compartida con muchos: curiosamente en Ciudad de México la mayoría de gente no es muy guapa que digamos. En cambio, a las afueras y los pueblos, lo contrario (al menos con respecto a mujeres)

POSITIVO:
-El mexicano es muy amable y educado. Toda persona a la que he preguntado dudas en la calle me ha atendido muy bien, incluso me agarraban el mapa y me sugerían sitios a visitar! Por otra parte, las poquísimas personas estúpidas que he encontrado han sido atendiendo al público, como recepcionistas de hotel o personal de hostelería. Curioso.
-A diferencia de Dominicana y Cuba, en México la gente que se me ha acercado (hombres y mujeres) lo ha hecho por curiosidad, no por interés. Algo de agradecer. Y aquí también hay gente muy necesitada y humilde.
-Puedes comer las 24h del día, siempre hay comercios abiertos. Y no ponen mala cara cuando entras a un restaurante a las 16h para comer, tomad nota malditos hosteleros españoles. Como si quieres pedir un desayuno por la noche, qué más da, todo lo cocinan la momento.
Ciudad de México ya no es la ciudad súper peligrosa de años atrás. Es más, debe ser ahora de los puntos más seguro del país, junto a Chiapas y Oaxaca. La mayor delincuencia se concentra en las fronteras con USA y Guatemala, y lo más importante, entre gente relacionada con el narcotráfico. En resumen, es un país que sí recomiendo visitar.

GALERÍA DE FOTOS

CIUDAD DE MÉXICO:

Ángel de la Independencia, icono de la gran capital | © Marc Iglesias |


Schnauzer | © Marc Iglesias |


El Hombre Lobo | © Marc Iglesias |


División en los andenes del Metro | © Marc Iglesias |


Los dueños serían españoles? | © Marc Iglesias |


Mini foto | © Marc Iglesias |


Clásico disco de vinilo | © Marc Iglesias |


Yo quiero la pared así | © Marc Iglesias |


Cúpula ‘solar’ | © Marc Iglesias |


Esperando clientes | © Marc Iglesias |


SAN JOSÉ DEL PACÍFICO:

Dónde estará el timbre… | © Marc Iglesias |


Él no lo haría | © Marc Iglesias |


Al acecho de hippies | © Marc Iglesias |


Textura | © Marc Iglesias |


Flora | © Marc Iglesias |


Carros | © Marc Iglesias |


Tapiz | © Marc Iglesias |


Montón de largatos, sin cola | © Marc Iglesias |


Jugando con Jaimito | © Marc Iglesias |


A buen entendedor… | © Marc Iglesias |


Me recordó a un rincón de Granada | © Marc Iglesias |


Vistas desde el pueblo | © Marc Iglesias |


Atardecer | © Marc Iglesias |


 

OAXACA:

Mazunte | © Marc Iglesias |


Qué ironía | © Marc Iglesias |


Quién avisa no es traidor | © Marc Iglesias |


Machismo? Nooo | © Marc Iglesias |


A ver hijo, elige un nombre pal negocio | © Marc Iglesias |


Y al instante oiga | © Marc Iglesias |


Ángel del Infierno? | © Marc Iglesias |


Vi varias figuras graciosas como ésta | © Marc Iglesias |


Ante todo hay que respetar la Naturaleza | © Marc Iglesias |


Ojo, según lo que se pida… jaja | © Marc Iglesias |


Os juro que esta ridiculez era el postre del menú. Casi se lo tiro a la cara. | © Marc Iglesias |


Carta para gigantes | © Marc Iglesias |


Deliciosa comida mexicana | © Marc Iglesias |


WC Tetris | © Marc Iglesias |


México (Parte 3 de 4) – Palenque, Selva Lacandona, San Cristóbal de las Casas & Tuxtla Gutiérrez

 
PALENQUE. Ruinas cercanas e increíbles.
Después de tomar 3 autobuses llegué finalmente a Chipas, el estado que tanta gente me recomendaba. En concreto al pueblo de Palenque, el cual tiene una ruinas bien conservadas en un entorno espectacular, la Selva. Sin olvidar una humedad del 100% probablemente, no recuerdo haber sudado con tan poco esfuerzo… Lo que no olvidaré es el atraco en toda regla que sufrí para ir con guía: 960 pesos (56€) !! cuando la entrada eran 51 pesos (3€). Acepté porqué era guía oficial y el precio estaba enmarcado en un póster bien grande delante la entrada, que sino pensaría que era un timo. El único favor que me hizo fue hacerme 2 tours por el mismo precio, uno por las ruinas, y otro por la Selva. Aún así los recomiendo!

Precioso (y húmedo) Palenque | © Marc Iglesias |


Templo de las Inscripciones | © Marc Iglesias |


Cama de piedra maya | © Marc Iglesias |


Agotador Palenque | © Marc Iglesias |


Capricho de la Naturaleza | © Marc Iglesias |


Camuflaje perfecto | © Marc Iglesias |


La liana más grande que vi. Brutal. | © Marc Iglesias |


 
YAXCHILÁN & BONAMPAK. Ruinas alejadas y decepcionantes.
No sé si os acordáis, en Papantla una mujer me recomendó encarecidamente que fuera a la Selva Lacandona, pero curiosamente que no se podía llegar por cuenta propia, sino con un tour que visitaba las zonas arqueológicas de Yaxchilán y Bonampak. Pufff, habiendo visto las ruinas de Palenque aquello decepcionó. Más aún por lo que costaba llegar a tales sitios, 2 horas en furgoneta y una lancha durante 45 minutos.

Amanecer. Yendo a Yaxchilan | © Marc Iglesias |


¿Te gusta navegar? | © Marc Iglesias |


Nunca había visto tantas raíces de árbol | © Marc Iglesias |


Cuando desembarcamos, quedamos impresionados por unos aullidos que emergían de la zona que parecían tigres rugiendo. Os juro que pensé que era un grabación para atraer al turista o yo que sé. Qué coño podía hacer ese ruido? Después de caminar un poco, vimos a unas cuantas personas mirar hacia arriba… Eran unos monos llamados Zarahuatos. Joder con los micos.
Mientras todos los guiris miraban hacia arriba, me fijé en algo que a nadie le parecía interesar, un pedazo árbol del copón.

El árbol más alto que había visto hasta entonces. Impresionante. | © Marc Iglesias |


De todas las ruinas destacaría la Gran Acrópolis:

Edificio 33 de la Gran Acrópolis de Yaxchilan | © Marc Iglesias |


Después de otros 45 minutos de aburrido regreso en lancha, nos llevan a Bonampak. Hay que reconocer que el calor y la humedad influían, pero ya estábamos cansaditos de ruinas y subir montón de escalones para ver recintos nada conservados llenos de moho.
Al menos se podía apreciar algunos relieves.

La gran Estela de Bonampak | © Marc Iglesias |


Detalle de la Estela | © Marc Iglesias |


Lo que me indignó son los murales que tanto usan como reclamo. Señores, retocar las fotos mostrar algo que no es se llama engaño. Es que te ponen fotos de pinturas súper bien cuidadas y coloridas, y cuando llegas, apenas vez un cagarro de lo mal conservadas que están. Es la triste realidad señores.
 
SELVA LACANDONA. La gran Selva.
Finalmente nos llevan a Lacanjá, un campamento bastante acogedor, rodeado de vegetación (y mosquitos), y cabañas rústicas a ladito de un río. Después de un chapuzón en el frío río, nos vamos a dormir con la esperanza que no se cuele en la cabaña ningún bichito de la selva.

Mi cabaña | © Marc Iglesias |


A la mañana siguiente, como todo el que llega, realicé una excursión de unas horas por la selva cercana. Como guía aparece un hombre con una túnica blanca que, lo siento, casi me parto la caja delante de todos. Me sabía mal, pero es que no me esperé verlo así.

Guía lacandón | © Marc Iglesias |


Nadie se atrevió a cruzar | © Marc Iglesias |


Original hoja | © Marc Iglesias |


Después de visitar una “pirámide” (que no sé cómo tienen el coraje de llamarla así, porqué era una casita) nos dirigimos a una cascada súper chula, en la que nos pudimos bañar bajo la fuerte caida del agua. Una experiencia muy gratificante. Es como sentirse parte de la Naturaleza, pudiendo desconectar del mundo durante unos momentos.
A destacar también unos árboles llamados Matapalos, que estrangulan y matan al árbol sobre el que se apoyan. Cuando ésto ocurre, el árbol muerto se pudre y “desintegra”, dejando unos huecos muy curiosos.

Impresionante vista desde el interior de un ‘Matapalo’ | © Marc Iglesias |


Haciendo el capullo | © Marc Iglesias |


A la tarde me despido del grupo con el que viajaba, buena gente con la que espero mantener amistad (Saludos a Pam, Roxanna, Carlos y Bernardo).
Y yo me quedé en el campamento con la atrevida idea de adentrarme unos días en la Selva con un guía. Para ello había que caminar durante una jornada entera. El guía, Benito, me recomendó que llevara botas de agua, porqué había que cruzar ríos y lodo por el camino. Pasa que yo temía (y desgraciadamente acerté) que no era el calzado adecuado para tantas horas seguidas caminando. Aun así, él era el entendido y me compré unas, además de unos calcetines largos y finos; segunda cagada.
Tal y como me dijo Benito, a las 6 de la mañana ya estaba listo para marchar. Lo que me sorprendió es que él iba con unos zapatos viejos. Coñe, que pasa que él no iba a tener problemas con el lodo o iba sobrevolar los ríos? Pues el campeón lo que hacía era descalzarse. Joer tío que eso yo podía hacerlo!

Impresionante estar en la medio de la Selva | © Marc Iglesias |


Muchos hongos me fui encontrando en los troncos caídos | © Marc Iglesias |


Benito, mi guía | © Marc Iglesias |


Intentando no hostiarme cruzando ríos | © Marc Iglesias |


Claro que me iban bien las botas pa no mojarme, el problema es que a las 2 horas de caminata a un buen ritmo me empezó a arder la planta de un pie. Si seguía así me acabaría saliendo una ampolla, y aún me quedaba, mínimo 7 horas de camino… Mi orgullo quedaría por los suelos, pero pedí regresar. Lo que hicimos es intercambiarnos el calzado. Pues bien cómodos que eran sus zapatos, que, si lo llego a saber, hubiera llevado mis Camper y me descalzo como él cuando hiciera falta. También hay que reconocer que uno no está la forma física que sería recomendable para una travesía tal larga. De ahí las agujetas que tuve en los pies y tobillos durante varios días. La mierda botas también influyeron claro.
De regreso una última sorpresa, descubrimos el mayor árbol que he visto en mi vida.

La base de tronco más grande que había visto hasta la fecha | © Marc Iglesias |


Súper chicharra | © Marc Iglesias |


Benito me dejó en una carretera que me llevaría al campamento, le pagué una parte de lo acordado y le dí las dos latas de atún que me dijo que comprara para comer. Le dije que también le daría las botas que me había comprado, total ya no las iba a necesitar más.
Estaba tan desolado de la caminata que en cuanto llegué al campamento, me duché y ya tomé una furgoneta regreso a Palenque.
Y aquél fue de los peores trayectos que había hecho. Fueron casi 3 horas cerca de 40 ºC sin aire acondicionado. Para colmo tuvimos que parar dos veces porqué el ejército nos detuvo en busca de drogas, haciéndonos bajar a todos. Era una inspección tan simple que resultaba inútil. Si no van a usar perros que no hagan perder el tiempo a la gente. Después del caluroso trayecto tomé un autocar a otro pueblo turístico y recomendando, San Cristóbal de las Casas.
 
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS. Encantador y fresco.
Me recordaba tanto a Trinidad de Cuba… qué guay. Son ciudades que parecen pueblos, de casas bajas y de colores. De Iglesias bonitas.

Iglesia de Santa Lucía en San Cristobal | © Marc Iglesias |


Pues como no sean vecinos karatekas… | © Marc Iglesias |


Catedral de San Cristóbal de las Casas | © Marc Iglesias |


Performance frente a la Catedral | © Marc Iglesias |


Y qué clima tan agradable y fresco! Luego supe que era porqué estaba a más de 2000 m sobre el nivel del mar.
Pero me llamó mucho la atención la forma de vestir de muchas mujeres. Me crucé con esta chica y me puse a charlar para averiguar porqué de la vestimenta. Me aclaró que era simple tradición de la zona. Por cierto, esta tiene el premio de haberme echado 10 años menos de los que tengo jaja.

Reservada pero amable chica con el traje típico | © Marc Iglesias |

También vi muy útil la forma en que llevan a los críos.

Mercancía | © Marc Iglesias |


Los nenes y sus miradas | © Marc Iglesias |


Y visité un museo de Bichos.

Sí sí, tú ríete | © Marc Iglesias |


Cagadito que estaba | © Marc Iglesias |


Ejército de escarabajos | © Marc Iglesias |


Mariposa de mariposas | © Marc Iglesias |


 
SAN JUAN CHAMULA. Impresionante, pero sin fotos.
Hice una visita relámpago al pueblo indígena de Chamula, para visitar su famoso templo. Entrada 20 pesos, y encima te anuncian que está terminantemente prohibido hacer fotos. Bueno, al menos ya me lo habían avisado.

San Juan Chamula | © Marc Iglesias |


El templo es un recinto bastante grande, sin columnas, con telas en el techo en forma de ^ y no hay bancos para sentarse. Las paredes están repletas de vitrinas con esculturas de santos que dan bastante yuyu. Todo está iluminado con centenares de velas que los indígenas colocan. Éstos se sientan en el suelo a rezar, que está lleno de agujas de pino. Colocan y encienden mogollón de velas y comienzan el ritual y oraciones. Curioso es que llevan bebidas gaseosas que de vez en cuando pasan por encima de las llamas. También le arrean tragos a un aguardiente muy fuerte llamado Pox. Es impactante ver que algunos llevaban una gallina para sacrificar allí mismo. Me calmó saber que al menos luego se la comen.
Me fastidiaba ver a muchísimo turista que no se corta un pelo y se planta a observar a un solo metro de distancia de los indígenas, formando incluso un círculo. Pero más me toca las pelotas que eso parece no molestarles y en cambio las fotos sí. Pues a mi me suena a reclamo turístico señores, pa darle más interés si no ves fotos de allá. Además, por qué leñe los extranjeros tenemos que pagar entrada si eso no es un museo, sino un lugar para rezar.
De las afueras tampoco hice fotos porqué la gente de allá las teme. Creo que piensan que te les llevas el alma o gilipollez similar. Supongo que por eso, cuando de lejos tomé un par de fotos de un grupo de hombres en la plaza, se me acercó uno corriendo, y de muy malos modales me obligó a borrarlas. Pues te las metes por el ojete. Se me quitaron las ganas de tomar ninguna foto más en el pueblo, porqué si se van a ofender… en fin.
 
TUXTLA GUTIÉRREZ. Zoo, Cañón, y plantón.
 

Iglesia de San Marcos en Tuxtla | © Marc Iglesias |


Ya que muchos me recomendaban que visitara el Cañón del Sumidero (cosa que no tenía intención de ver) me desplacé a la capital de Chiapas para tomar un tour. Tan espectacular te lo venden, que cuando lo ves… pues bueno, un río que pasa entre montañas. Qué más?? Casi me duermo en la lancha, de verdad. Para colmo la visibilidad era malísima. Según dicen algunos, por el calor, y otros por la quema de campos en el mes de mayo. Suerte que llevo el polarizador, algo hace.

A lo turista | © Marc Iglesias |


Cañón del Sumidero | © Marc Iglesias |


Cañón del Sumidero | © Marc Iglesias |


No hice turismo en la ciudad, excepto la visita al Zoo. Dicen que el mejor de latinoamérica, porqué los animales están en su entorno natural… si no fuera por las rejas, al igual, no?… A ver, supongo que se refieren a que el Zoo está en pleno parque natural. Además sólo hay especies autóctonas de la zona. Por una parte bien, por otra echas en falta más variedad.

Hora de la siesta | © Marc Iglesias |


Tortuga con verdura | © Marc Iglesias |


Colegas | © Marc Iglesias |


Después de sacarme la lengua | © Marc Iglesias |


Completamente de acuerdo | © Marc Iglesias |


La anécdota de la jornada es la siguiente. Una tarde estaba en una cafetería del centro, y le pedí la clave WiFi a una camarera. Junto con al frappé, la chica me trae una servilleta con la clave escrita, y unos corazoncitos dibujados. Coño. La miro y me sonríe. Le pido que venga y le pregunto si el papel era el mismo para todos o me lo había dibujao para mí. Me dice que lo segundo, que le dio por ahí. Después de dudarlo mucho, me dije a mi mismo, qué más da. Y con un par le escribí en la misma servilleta que cómo se llamaba y si le apetecía enseñarme algo de la ciudad, ya que acababa de llegar y no conocía nada. Aquello parecía una peli romántica de Meg Ryan. Pasó un buen rato y pensé que ya me había flipao, aún así seguía con sus miraditas y sonrisas. Al rato le hago una señal como que me escriba, y trae otra servilleta con su nombre y aceptando la invitación. Ole oleee, tas hecho un ligón Marc. Antes de irme le di un papelito con mi móvil mexicano y email.
A parte, deciros que esa mañana había comprao el billete de bus destino a Oaxaca, pero el pagafantas, al ver la oportunidad de cita con una chica guapa me fui a la estación a cancelarlo. Con la camarera había quedao en pasarla a buscar a media noche cuando acabara su turno, para hablar. Allá estuve bien puntual, pero no salió hasta media hora más tarde. Paseamos un rato y cenamos algo rápido, pero como ella tenía sueño acabó pronto. Aquí ya le dije que no se sintiera obligada a quedar de nuevo si no le apetecía. “No, no, todo bien. Además pasado mañana es mi día libre en el trabajo”. Quedamos en vernos para comer al día siguiente a las 14h, delante de la cafetería, antes de que empezara su turno a las 16h.
Como no sabía qué hacer llegué como a las 13.30h. Estuve sentado en el parque pasando calor como 1 hora, y como la tía no daba señales de vida le envié SMS y luego la llamé obtener respuesta. Harto, y con hambre, entré a la cafetería a esperarla y averiguar si quizá había llamado a los compañeros de curro encontrándose mal o yo qué sé. 20 minutos más tarde aparece, se disculpa, y me suelta que no se había acordao que tenía que hacer un trabajo de la escuela y no sé qué ostias que no vio el móvil… Bueno, me quedé a pasar la tarde allí que al menos estaba bien fresquito y con Internet. No faltaron las miraditas, “Parece que le sigues gustando” pensé. Antes de irme le pregunté cómo quedábamos, y me dice que esa noche no, que mejor al día siguiente que era su día libre, y que ya me diría la hora para quedar. Aquí le volví a repetir, de buen rollo, que si no le apetecía quedar que me lo dijera, que ningún problema. Me sonrió y dijo que todo Ok. ¿Os podéis creer que la maldita cabrona no volvió a dar señales de vida!? Qué rabia, me hizo perder tiempo y dinero la muy…
Después de cagarme en tó, retrasé mi visita a Oaxaca, y decidí ir a ver a mi querida amiga de Papantla…
 
GALERÍA DE FOTOS

PALENQUE:

Ojete natural | © Marc Iglesias |


Hoja transparente | © Marc Iglesias |


VW Escarabajo (‘Vocho’ en México) | © Marc Iglesias |


Uno de tantísimos letreros repartidos por todo México sobre la importancia de la higiene después de ir al baño | © Marc Iglesias |

SELVA LACANDONA:


Hormiguero en la Selva | © Marc Iglesias |


 
 

SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS:

Táctica para intentar dormir | © Marc Iglesias |


Un letrero decía “Salida de Evacuación”… No me digas | © Marc Iglesias |


Tiene guasa | © Marc Iglesias |


11 añitos y solo en la tienda | © Marc Iglesias |


Espectador canino | © Marc Iglesias |


A los hombros, por partida doble | © Marc Iglesias |


Feliz quinceañera | © Marc Iglesias |


Infraganti | © Marc Iglesias |


Me dijeron que era bonita, pos ale | © Marc Iglesias |


Mercado viviente | © Marc Iglesias |


Bart Simpson a lo Che Guevara | © Marc Iglesias |


Mexican style | © Marc Iglesias |


Triste imagen de lo que ocurre en México | © Marc Iglesias |


 
 

TUXTA GUTIÉRREZ:

Pieza de museo | © Marc Iglesias |


Y no fue la única publicidad de zapaterías de este tipo | © Marc Iglesias |


Atención a la 3a señal | © Marc Iglesias |


Con la boca abierta | © Marc Iglesias |


Precioso Jaguar | © Marc Iglesias |


Y otro que me mira raro… | © Marc Iglesias |


Definición | © Marc Iglesias |


Dignidad | © Marc Iglesias |


Me encantó esta mesa | © Marc Iglesias |


Gracioso cojín para dormir | © Marc Iglesias |


 


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